¿QUE ES UNA TIENDA VIRTUAL?

No cabe duda que existe un creciente interés entre las negocios e instituciones financieras para lograr una mayor automatización de sus operaciones comerciales.

En las dos últimas décadas este proceso se vio favorecido por los increíbles avances en materia de computación y comunicación satelital. La Internet, y el comercio electrónico en particular, se presenta como un medio ideal para comercializar en forma automática una infinita variedad de productos y servicios a nivel global, lo cual es visto por muchas empresas como la próxima frontera económica a colonizar.

Sin embargo, el comercio electrónico es mucho más que realizar transacciones a través de la Internet.
El comercio electrónico es una nueva forma de hacer negocios que requiere un estudio profundo y detallado de sus características individuales, principalmente en lo referente a la relación entre el vendedor y el comprador. A pesar de sus 400 millones de usuarios actuales, y un escalofriante crecimiento cercano al 10% mensual, la Internet es sin lugar a dudas un medio nuevo y poco regulado. Esta carencia de reglas, induce cierto miedo y desconfianza en sus usuarios. Por lo tanto, es fundamental que las empresas interesadas realizar comercio electrónico a través de la Internet, sepan crear una imagen que infunda confianza y seguridad en los navegantes.

Establecer una relación de confianza: Todo negocio, ya sea de persona a persona, telefónico o en este caso electrónico, se basa en una relación de confianza entre las partes.

En los medios tradicionales de comercialización, esta confianza se logra, en la mayoría de los casos, a través de un conocimiento personalizado entre el vendedor y el comprador. Por lo general, estamos acostumbrados a ver y estar en contacto con la persona con la cual haremos negocios. El poder estar en contacto con otro ser humano, y el poder acudir a un lugar físico para realizar la transacción, nos da cierto grado de seguridad. De alguna forma, asumimos que en el peor de los casos tendremos con quién quejarnos y a dónde acudir para hacer reclamos o devoluciones.

Internet, si bien es un excelente medio de comunicación mundial, no nos permite estar en contacto físico con nuestros clientes.
Esto, que por un lado es una de sus grandes ventajas, también puede resultar un gran impedimento. A través de Internet, nuestros clientes pueden llegar a sentirse desprotegidos al no poder verificar personalmente que nuestra empresa es legítima y verdadera, y que en caso de no estar satisfechos con el producto que adquieran podrán devolverlo sin problemas.

Si bien Internet en sí misma deberá crear confianza en sus usuarios, tarea de la cual somos todos responsables, la misma vendrá a través de los años y de nuestro acostumbramiento a este nuevo medio. Sin embargo, y hasta que ello suceda, nuestro éxito individual está basado en nuestra habilidad para establecer una relación de confianza con los visitantes de nuestro sitio virtual, con nuestros asociados y con otros miembros de nuestra industria también presentes en Internet. Todos los que formamos parte de la Internet debemos entender que este nivel de confianza no es inherente al medio sino que debe ser creado por cada uno de nosotros a través de nuestra conducta y nuestra ética profesional.

Las empresas que prueben una y otra vez que son confiables, respetan a sus clientes y están aquí para hacer negocio a largo plazo, perdurarán en el tiempo. Las que quieran aprovechar la confusión de los momentos iniciales, tal vez logren hacer algo de dinero en un principio, pero en poco tiempo desaparecerán definitivamente habiendo dejado pasar una excelente oportunidad de posicionarse en un medio naciente. Además de ese establecimiento de confianza, toda empresa interesada en el comercio electrónico debe tener en cuenta los siguientes factores que los afectan:

Estudio y Análisis
Para que una empresa sobreviva en un mundo competitivo y cambiante como el actual debe estar en un continuo análisis de objetivos, nuevas formas de promoción, creación de nuevas tecnologías y productos. Esta etapa es fundamental en Internet y en comercio electrónico ya que debemos estar al tanto de variantes en el mercado, desarrollo de nuevas tecnologías y la introducción de nuevos productos. Publicidad y promoción
Contar con un excelente producto no significa nada, si no logramos darlo a conocer a nuestros clientes. Los medios tradicionales de publicidad son la televisión, la radio, los periódicos y las publicaciones de interés general.
En Internet, nuestra campaña publicitaria debe incluir a los buscadores o motores de búsqueda, el intercambio/compra de banners, el intercambio/compra de enlaces, avisos clasificados, nuestra participación en foros de discusión relacionados con nuestra industria, así como también la promoción de nuestro sitio a través de los medios convencionales.

El sitio virtual

La etapa de publicidad y promoción tiene un único fin: atraer a nuestros clientes hacia nuestro sitio virtual. Una vez allí debemos establecer la relación de confianza que mencionábamos anteriormente y debemos guiar a nuestros visitantes de una forma simple y precisa hacia el cierre de la venta. Existen varias opiniones al respecto: Algunos prefieren presentar los diferentes productos que comercializan, demostrar qué beneficios ofrecen al cliente, y luego explicar la forma de ordenarlos y pagarlos. Esta es la opción de preferencia de empresas ya establecidas en la mercadotecnia tradicional y que ahora han incorporado la Internet como otra forma de comercializar sus productos. Estas empresas no necesitan crear confianza en sus clientes puesto ya la tienen. Otros, aprovechando la gran existencia de servicios gratuitos en Internet, prefieren introducir su producto y los beneficios del mismo sin dar a entender que el cliente deberá pagar por el mismo. Una vez que han creado el suficiente interés, guían al cliente por los pasos a seguir para ordenar y pagar por el producto.

Tiendas virtuales

En mercadotecnia tradicional, utilizamos diferentes mecanismos para pedir u ordenar un producto:
O bien lo solicitamos personalmente a un despachante, o bien lo ordenamos telefónicamente a un operador o bien lo solicitamos completando un formulario que enviamos por correo. En comercio electrónico, la forma de ordenar el producto es a través de la utilización de formularios de pedido o bien de los conocidos shopping carts (carritos de compras. Es fundamental que los formularios, no sólo incluyan toda la información necesaria para identificar el producto solicitado y su cantidad (deben contar con sistemas de seguridad que no permitan seguir adelante hasta que el cliente haya completado todos los datos requeridos), sino que los mismos deben ser de fácil entendimiento para el usuario (en su diseño debe considerarse que muchos de los clientes viven en otros países por los cual puede haber variaciones idiomáticas). Sistema de pago No cabe duda que el método de pago preferido en Internet es la tarjeta de crédito, quien es responsable por el 97% de todas las transacciones realizadas en este medio. Los nuevos sistemas de verificación electrónica han incrementado la confiabilidad de este sistema de pago, además de permitir la completa automatización del sistema. Una de los factores que limitan la utilización de tarjetas de crédito como medio de pago es el temor de los clientes de que su información personal sea interceptada por hackers y estafadores. A medida que se desarrollen nuevas y más eficientes tecnologías para salvaguardar dichos datos, se estará creando mayor confianza en los usuarios lo cual incrementará el nivel de transacciones en Internet.

Sistema de envío
Gran parte del comercio electrónico actual se basa en la comercialización de productos que pueden ser enviados por Internet. Esto incluye material de información en forma de libros electrónicos, audio y video cassettes, además de software para computadoras. Sin embargo, a medida que más personas no aficionadas a la computación utilicen la Internet como medio de compra, también se incrementará la venta de productos que requieran ser enviados por los medios tradicionales: correo, correo privado, sistema de mensajería internacional. Afortunadamente, la mayoría de las empresas que brindan estos servicios permiten que el cliente verifique el estado de su envío a través de la Internet, lo cual también contribuye al establecimiento de la relación de confianza necesaria para el comercio electrónico.

En definitiva, el comercio electrónico no es más que una consecuencia de la evolución actual en materia de comunicación y transferencia electrónica de datos. Su éxito depende del establecimiento de confianza y seguridad en sus usuarios. Dicho establecimiento de confianza en el sistema ya está ocurriendo, sin embargo, las empresas interesadas en beneficiarse actualmente deberán demostrar y establecer su propia confiabilidad y seriedad en todos los aspectos del proceso de comercialización, desde la promoción y publicidad de sus productos, hasta la forma de orden, pago y envío de los mismos. El objetivo de esta página es la de difundir información acerca de cómo iniciar un próspero negocio en la Internet.